Entendiendo ¿Qué es “Salario Emocional”?

A mediados del siglo XX se consideraba que lo más importante para el trabajador o lo que incentivaba su permanencia en una empresa era el salario; esta percepción ha ido cambiando con el tiempo al identificarse que muchos trabajadores continúan en su puesto de trabajo independientemente del salario que están percibiendo, por considerar que reciben otros beneficios que son más importantes para ellos, que los motivan más.

Esta nueva visión, mucho más proactiva del trabajador, enfatiza las habilidades no solo a nivel profesional sino también personal, donde las actitudes e intereses individuales son punto central al momento de identificar los factores que motivan al trabajador, para permanecer en la empresa. Entendiéndose que la motivación laboral aparte de inducir a los trabajadores a cumplir una tarea, influye en la duración, intensidad y forma de una conducta o manera de comportarse.

Por ello, identificar los factores motivacionales del trabajador es una inquietud de todas las empresas para retener sus mejores talentos, ya que los trabajadores con altos niveles de motivación mejoran su rendimiento y desempeño laboral.

Esto ha permitido desarrollar un enfoque centrado en el Salario Emocional, el cual se está convirtiendo en el principal motivador de los trabajadores, permitiéndole trabajar confortablemente disminuyendo el estrés, aumentando su productividad laboral, reducción del ausentismo laboral y aumento del compromiso organizacional.

El Salario Emocional tiene en cuenta los beneficios y compensaciones no económicas que obtienen los trabajadores en las empresas, como pueden ser la posibilidad de trabajar desde su casa unas horas a la semana, celebrar eventos especiales, recibir reconocimiento personal y socialmente, entre otros, los cuales hacen que se sientan felices dentro del ámbito laboral.

Gay (2006) que lo conceptualiza “como toda manera de compensación, retribución, contraprestación no monetaria, que percibe un trabajador a cambio de su prestación laboral”. Este autor refiere el término “salario” a lo todo lo relacionado con los conceptos de contraprestación, reciprocidad, equidad y frecuencia; y lo “emocional” a la necesidad que se satisfaga (vacaciones, atención a necesidades personales, entre otros) y su principal objetivo es brindar satisfacción a los motivos intrínsecos de los individuos.  (Terán, 2017)