reinventarse

Reinventarse

Dice el refrán popular “todo depende del cristal con que se mire”. En algún momento de la vida, las personas confrontan un desafío adaptativo, problema u obstáculo, frente al cual la conexión con la creencia de que una determinada dificultad es imposible de ser superada, y asumen que no tienen las competencias necesarias para solucionarla, sin considerar cuantos recursos poseen para resolver esos obstáculos y la inmensa posibilidad que brinda el momento para reinventarse y ser mejores de lo que eran anteriormente.

La reinvención implica darse el tiempo para resignificar lo que eres y lo que quieres ser, que bien vale la pena en este mundo de cambios acelerados, para así fluir con mayor liviandad y brindar las respuestas que el entorno exige. El cambio personal no es un asunto de conocimientos o erudición, sino de motivación, fuerza, creencias, coraje y determinación. Únicamente las personas que se sienten verdaderamente incentivadas, hacen el esfuerzo necesario para lograr las metas planteadas, enfocados en lo que quieren y no a lo que temen.

Cuando emociones como el miedo o la desesperanza se apoderan de un individuo, se produce un auténtico «secuestro cerebral», y no importa lo inteligente que este pueda ser; pues su talento se opacará, convirtiéndose en una persona bloqueada emocionalmente, lo que le lleva a estar anulada intelectualmente. Reinventarse, como bien expresa el Dr. Mario Alonso Puig, no es convertirse en alguien distinto a quien se es, sino rescatar al verdadero ser, lo espontáneo y natural de cada uno. La búsqueda de uno mismo, de quién se es en realidad, es un acto de heroicidad que implica aprender a superarse a sí mismo, una y otra vez, para poco a poco ir expandiendo los límites de la propia identidad. Sólo de esta manera se puede llegar a descubrir lo extraordinario en lo ordinario.

El cerebro del adulto es maleable, por lo que cambiando la forma de pensar se transforman los circuitos cerebrales. Las personas ancladas en una mentalidad negativa propician la muerte neuronal, mientras que aquellas que se enfocan en lo positivo, generan nuevas neuronas, a partir de células madre cerebrales. El foco es un surtidor de equilibrio o de desequilibrio en la vida. Si lo enfocamos en aquello que resulta incómodo o desagradable, el resultado será estrés y tensión y en consecuencia se perderá el equilibrio personal. Si por el contrario, se logra el control de la atención y se enfoca en lo que es más importante, se mantiene una mente clara y centrada. Por lo tanto, es apremiante en un proceso de reinvención mantener la atención centrada.
Entre los factores que más alteran la percepción están las emociones y los estados de ánimo; estos tiñen los pensamientos y las acciones. Cuando se trata de reinventarse es apremiante determinar desde cuál emoción se está asumiendo este proceso, pues cada una de las emociones ofrece nuevas posibilidades y cierra otras, unas son buenas y unas son malas. Todo depende del cristal con que se mire.

Arturo Marcano Conversa
Consultor Organizacional y Coach Profesional
IG:@arturomarcanoconversa